miércoles, 19 de mayo de 2010

"URGEN SACERDOTES Y MISIONEROS EN 3 D"


VATICANO - Llamamiento del cardenal Ivan Dias: “Urgen sacerdotes y misioneros en 3D”

Roma (Agencia Fides) – “El mundo necesita sacerdotes y misioneros en 3D, que velen por la Doctrina, la Disciplina, la Devoción” es el llamamiento lanzado por S. Em. El Card. Ivan Dias, Prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos a todos los sacerdotes y misioneros en el mundo, en vista e la conclusión del Año Sacerdotal, proclamado por Benedicto XVI.
El Cardenal Dias habló ayer por la tarde en la Asamblea general de las Obras Misionales Pontificias que se está celebrando en Roma (ver Fides 17/05/2010), y se detuvo en la identidad y en la calidad que cada sacerdote y misionero ha de cultivar en su vida y en su ministerio, diciendo: “Todo sacerdote, en su proceso de crecimiento y en su ministerio, debe cuidar tres dimensiones: Doctrina, Disciplina, Devoción. Cuidar la Doctrina significa ser fiel a la Palabra de Dios, al Magisterio de la Iglesia, observando las palabras del Santo Padre. La segunda, la Disciplina es muy importante hoy en día, y se debe profundizar más en ella. Es la disciplina de la mente y del cuerpo, signo y fruto de una madurez humana y espiritual. Esto incluye la formación a la castidad y a las relaciones correctas con el sexo opuesto; la gestión de las discordias y de los conflictos en las relaciones y en la comunidad; la gestión del tiempo libre y del uso de las nuevas tecnologías. Por la Devoción, me gustaría destacar que el sacerdote, en cada pequeña acción cotidiana, debe tener bien presente que es un hombre de Dios, debe dar prioridad al espíritu, recordando que está en el mundo, pero no es del mundo”.
“En general – ha dicho el Cardenal, dirigiéndose a todos los sacerdotes y misioneros presentes – sed personas que ‘transpiren lo sagrado’, especialmente en la celebración de la santa Misa y en el administrar los sacramentos, ayudando al prójimo a encontrar la persona viviente y operante de Jesucristo”.
El Cardenal Dias ha recordado también que todo sacerdote, como todo cristiano, “tiene en su ADN el espíritu de la misión”, de lo contrario “es un cristiano mal formado o todavía no bien formado”
Como modelo de persona y de sacerdote que ha vivido plenamente estas tres dimensiones, así como el espíritu misionero, el prefecto de “Propaganda Fide”, ha señalado a todos el Cardenal John Henry Newman, que será beatificado el 19 de septiembre por el Papa Benedicto XVI en su próximo viaje a Inglaterra. (PA) (Agencia Fides 18/05/2010)

jueves, 13 de mayo de 2010

Viaje Apostólico de Su Santidad El Papa Benedicto XVI a Fátima.




Benedicto XVI: “Mi visita, bajo el signo de la esperanza” Discurso del Papa al llegar al aeropuerto de Portela LISBOA, martes 11 de mayo de 2010 (ZENIT.org).- Ofrecemos a continuación el discurso que el Papa Benedicto XVI pronunció hoy, a su llegada al aeropuerto internacional de Portela (Lisboa) desde Roma, en presencia del Presidente de la República de Portugal, Aníbal Cavaco Silva, del Patriarca de Lisboa, el cardenal José da Cruz Policarpo, y otras autoridades civiles y eclesiales. * * * * * Señor Presidente de la República, Ilustres Autoridades de la Nación, Venerables Hermanos en el Episcopado señoras y señores. Sólo ahora me ha sido posible acoger las amables invitaciones del Señor Presidente y de mis Hermanos Obispos para visitar esta amada y antigua Nación, que en este año celebra un siglo de la proclamación de la República. Al tocar su suelo por primera vez desde que la Divina Providencia me llamó a la Sede de Pedro, siento gran honor y gratitud por la presencia deferente y hospitalaria de todos vosotros. Le doy las gracias, Señor Presidente, por sus cordiales expresiones de bienvenida, interpretando los sentimientos y las esperanzas del buen pueblo portugués. A todos, independientemente de su fe y religión, va mi saludo amistoso, en particular a cuantos no han podido venir a mi encuentro. Vengo como peregrino de la Virgen de Fátima, investido de lo Alto en la misión de confirmar a mis hermanos que avanzan en su peregrinación hacia el Cielo. Desde los albores de su propia nacionalidad, el pueblo portugués se ha dirigido al Sucesor de Pedro para ver reconocida su propia existencia como Nación; posteriormente, un Predecesor mío honraría a Portugal, en la persona de su Rey, con el título de “fidelísimo” (cfr Pío II, Bula Dum tuam, 25 de enero de 1460), por los altos y prolongados servicios prestados a la causa del Evangelio. Respecto al acontecimiento sucedido ya hace 93 años, es decir, que el Cielo se abriese precisamente sobre Portugal – como una ventana de esperanza que Dios abre cuando el hombre Le cierra la puerta – para recomponer, en el seno de la familia humana, los vínculos de la solidaridad fraterna que se apoyan sobre el reconocimiento recíproco del mismo y único Padre, se trata de un designio amoroso de Dios; no depende del Papa, ni de cualquier otra autoridad ecclesial: "No fue la Iglesia quien impuso Fátima – diría el cardenal Manuel Cerejeira, de venerada memoria –, sino que fue Fátima la que se impuso a la Iglesia". La Virgen María vino del Cielo para recordarnos verdades del Evangelio que constituyen para la humanidad, fría de amor y sin esperanza en la salvación, fuente de esperanza. Ciertamente, esta esperanza tiene como primera y radical dimensión no la relación horizontal, sino la vertical y trascendente. La relación con Dios es constitutiva del ser humano: éste ha sido creado y ordenado hacia Dios, busca la verdad en su propia estructura cognoscitiva, tiende hacia el bien en su esfera volitiva, y es atraído por la belleza en la dimensión estética. La conciencia es cristiana en la medida en que se abre a la plenitud de la vida y de la sabiduría, que tenemos en Jesucristo. La visita, que ahora comienzo bajo el signo de la esperanza, quiere ser una propuesta de sabiduría y de misión. De una visión sabia sobre la vida y sobre el mundo deriva el justo ordenamiento de la sociedad. Puesta en la historia, la Iglesia está abierta a colaborar con quien no margina ni reduce al ámbito privado la consideración esencial del sentido humano de la vida. No se trata de un enfrentamiento ético entre un sistema laico y un sistema religioso, sino más bien de una cuestión de sentido a la que se confía la propia libertad. Lo que distingue es el valor atribuido a la problemática del sentido y a su implicación en la vida pública. El giro republicano, que se produjo hace cien años en Portugal, abrió, en la distinción entre Iglesia y Estado, un nuevo espacio de libertad para la Iglesia, al que los dos concordatos de 1940 y de 2004 habrían dado forma, en ámbitos culturales y perspectivas eclesiales demasiado marcadas por rápidos cambios. Los sufrimientos causados por las transformaciones han sido en general afrontados con coraje. Vivir en la pluralidad de sistemas de valores y de cuadros éticos requiere un viaje al centro del propio yo y al núcleo del cristianismo para reforzar la calidad del testimonio hasta la santidad, encontrar caminos de misión hasta la radicalidad del martirio. Queridísimos hermanos y amigos portugueses, os doy una vez más las gracias por la cordial bienvenida. Que Dios bendiga a quienes se encuentran aquí y a todos los habitantes de esta noble y querida Nación, que confío a la Virgen de Fátima, imagen sublime del amor de Dios que abraza a todos como hijos. [Traducción del original portugués por Inma Álvarez ©Libreria Editrice Vaticana]

sábado, 8 de mayo de 2010

"MEDICINA Y FE"


EUROPA/FRANCIA - “Los médicos católicos son aquellos que pueden representar el verdadero rostro de la cura y de la esperanza”: XXIII Congreso mundial de la Federación Internacional de las Asociaciones Italianas de Médicos Católicos
Lourdes (Agencia Fides) – Se está realizando en Lourdes el XXIII Congreso Mundial y la Asamblea General de la Federación Internacional de las Asociaciones Italianas de Médicos Católicos (FIAMC) sobre el tema “Medicina y Fe”. Con el patrocinio del Pontificio Consejo para la Pastoral de la Salud, el Congreso-peregrinación reflexiona sobre el tema “Nuestra fe de médicos”. Por primera vez están reunidos en Lourdes miles de médicos católicos provenientes de todo el mundo. En la intervención de apertura, el Arzobispo Zygmunt Zimowski, Presidente del Pontificio Consejo para los Agentes Sanitarios, recordó lo que se dice en la Carta de los Operadores Sanitarios, en la que se lee que “el cuidado pastoral de los enfermos consiste en la asistencia espiritual y religiosa y ella es un derecho fundamental del enfermo y un deber de la Iglesia”. Citando siempre la Carta, publicada en 1995 por el mismo Dicasterio, Mons. Zimowski destacó como para “la necesaria interacción entre dimensión física, psíquica y espiritual de la persona y por deber del testimonio de la propia fe, cada agente de salud está obligado a crear las condiciones para que, a quien lo pide, expresa o implícitamente, se le asegure la asistencia religiosa”. El Presidente citó asimismo las figuras y el pensamiento de algunos doctores que, comprometiéndose por la salvaguardia de la vida y rechazando comportamientos especulativos y/o superficiales, han sabido recorrer el camino de la santidad o del testimonio de qué cosa es ser ‘verdaderos’ médicos católicos. Entre estos: San Giuseppe Moscati y San Riccardo Pampuri, O.H, Santa Gianna Beretta Molla y el Prof. Jèrôme Lejeune. Porque “los médicos católicos – concluyó el Arzobispo – son aquellos que pueden representar el verdadero rostro de la cura y de la esperanza”.
La misión de la FIAMC es la salvaguardia, defensa y promoción de la vida humana en todas las diversas culturas. En este contexto, la acción individual no es suficiente. La Federación está constituida por unas 60 asociaciones nacionales de médicos católicos provenientes de todo el mundo, y está subdividida en 6 regiones: África, Asia (AFCMA), Australia y Nueva Zelanda, Europa (FEAMC), América del Norte, América Latina (FAMCLAM). (AP) (7/5/2010 Agencia Fides; líneas 24 palabras 350)

jueves, 6 de mayo de 2010

TAMBIÉN SAN FRANCISCO JAVIER ENTRE LOS PATRONES DE LA JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD DE MADRID


EUROPA/ESPAÑA -
Madrid – También San Francisco Javier, Patrón de las Misiones, está entre los Santos Patrones de la de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) que se realizará en Madrid en agosto del 2011. Según lo reportado en la página web oficial de la JMJ, la Santa Sede ha aprobado el elenco de los Santos Patrones elegidos para la próxima edición de la JMJ, todos de origen español: San Isidro Labrador, Santa María de la Cabeza, San Juan de la Cruz, San Juan de Ávila, Santa Teresa de Ávila, Santa Rosa de Lima, San Ignacio de Loyola, San Rafael Arnaiz y, precisamente, San Francisco Javier. El elenco de los patrones pretende recorrer la historia de la Iglesia en España –según explica la nota–, partiendo de los primeros santos madrileños (San Isidro y Santa María), pasando por los Fundadores de los Carmelitas Descalzos y de la Compañía de Jesús (Santa Teresa y San Ignacio), el gran misionero del Oriente (San Francisco Javier), el eminente representante de la literatura mística (San Juan de la Cruz), el propulsor de la espiritualidad sacerdotal diocesana (San Juan de Ávila), la primera santa de la América Hispánica (Santa Rosa) y un joven de nuestro tiempo canonizado recientemente (San Rafael Arnaiz).
Francisco Javier nació el 7 de abril de 1506 en Javier, Navarra, de una noble Familia. Cumplió sus estudios en Paris, donde se encontró con San Ignacio de Loyola, y en 1537 fue ordenado sacerdote. Formó parte del pequeño grupo que en 1539 fue protagonista de la fundación de la Compañía de Jesús. Nombrado Nuncio Apostólico para las Indias, en 1542 llega a Goa y luego se dirige a Tuticorin para afrontar una misión concreta: la evangelización de los pescadores de perlas, convertidos desde hacía poco y carentes de atención pastoral. También en Japón, adonde llega en 1549, trabaja tenazmente en la evangelización. En 1552 intenta entrar en China, pero al pasar por la isla de Sanchinan una aguda fiebre lo ataca y lo lleva a la muerte el 3 de diciembre de 1552. Beatificado en 1619 y canonizado en 1622, San Francisco Javier es Patrón del Oriente desde 1748, de la Obra de la Propagación de la Fe desde 1904 y de todas las misiones junto con Santa Teresa del Niño Jesús desde 1927. (SL) (Agencia Fides 5/5/2010; líneas 26, palabras 398)

martes, 20 de abril de 2010

NUESTRA SEÑORA DEL PERPETUO SOCORRO RUEGA POR NOSOTROS




AMÉRICA/BRASIL - Los vándalos destruyen una imagen de la Virgen del Perpetuo Socorro en la Iglesia de Villa Operaria
Teresina, Piaui (Agencia Fides) – En los últimos días de marzo se ha verificado un episodio de vandalismo en la Iglesia Redentorista de San José Obrero en Teresina, Brasil. El guardián informó al párroco que alguien había ingresado en la iglesia y había activado la alarma. El intruso habría ingresado a través del conducto de ventilación. Esperándose un robo, el guardián de la iglesia quedó sorprendido al notar que nada había sido robado, mas confirmar que el rostro de la imagen de la Virgen del Perpetuo Socorro había sido desfigurado y destruido.
y ser ahí restaurada, tras un precedente acto de vandalismo. En la historia de la iglesia es la cuarta vez que se verifica una intrusión, y en todas con el fin de dañar alguna obra de arte sacra. El párroco, Padre En la nota llegada a Agencia Fides, acompañada por fotos, se puede ver el hermoso ícono mariano llevado a esta iglesia desde Roma con la bendición del Papa hace casi 47 años atrás. Durante todo este tiempo fue venerada en la misma iglesia, dejándola solo una vez para ser llevada a Sao PaoloIridian Gonçalves, C.Ss.R., ha condenado duramente el acto de vandalismo realizado por personas que no tienen respeto por la fe de los demás. Durante los precedentes episodios, el acto de vandalismo se realizó del mismo modo: rompiendo el rostro de la imagen del Santo o del ícono. “Las alarmas sonaban pero cuando hemos llegado el ícono ya había sido totalmente destruido. Lo que es más chocante es la brutalidad del acto de vandalismo”, afirmó el párroco.
El acto de vandalismo está siendo investigado por las fuerzas del orden locales que han interrogado algunos testimonios y están buscando a los autores. Los parroquianos están sorprendidos. Una de ellos, María de Jesús Santos, 54 años, dice: “Es la segunda vez, en menos de dos años, que esta imagen de la Virgen sufre un acto de vandalismo. Es inaceptable e irrespetuoso para mi fe y para todo aquello que venero y en que creo desde niña”, afirmó. (CE) (Agencia Fides, 17/04/2010; líneas 23, palabras 357)
MADRE, NO NOS DESAMPARES, AYUDANOS A LOS CRISTIANOS A PERSEVERAR EN LA FE, DE TU HIJO RESUCITADO.

lunes, 12 de abril de 2010

VIGILIA DE ORACIÓN POR LA BEATIFICACIÓN DEL SIERVO DE DIOS JUAN PABLO II


EUROPA/POLONIA - Vigilia de oración por la beatificación de Juan Pablo II promovida por las Obras Misionales Pontificias
Czestochowa (Agencia Fides) – Las Obras Misionales Pontificias de la Arquidiócesis de Czestochowa han promovido una Vigilia de oración y el Llamamiento Mariano por la beatificación del Siervo de Dios Juan Pablo II, con ocasión del 5º aniversario de su muerte, que se celebraba el 2 de abril, y en la vigilia de la fiesta de la Divina Misericordia, por Él tanto amada y promovida. La oración, a la que participarán también otros grupos de jóvenes y representantes de los movimientos eclesiales, se lleva a cabo el sábado 10 de abril a las 21 horas en la iglesia de Santiago Apóstol en Czestochowa.
También en Zawiercie, en la Basílica de los Santos Pedro y Pablo, el Arzobispo Metropolita de Czestochowa, Stanislaw Nowak, presidirá “la marcha del silencio y la oración” y la Santa Misa por la beatificación de Juan Pablo II. En la vigilia de la fiesta de la Divina Misericordia, Santas Misas y oraciones por Juan Pablo II han sido organizadas en toda la Arquidiócesis de Czestochowa y en todo Polonia. (MF/SL) (Agencia Fides 10/04/2010; líneas: 12, palabras: 172)

martes, 6 de abril de 2010

MENSAJE DE PASCUA DE BENEDICTO XVI



“La Pascua es la verdadera salvación de la humanidad”


CIUDAD DEL VATICANO, domingo, 4 de abril de 2010 (ZENIT.org).- Publicamos el mensaje de Pascua que pronunció Benedicto XVI este Domingo de Resurrección a mediodía, desde el balcón de la fachada de la Basílica Vaticana, antes de impartir la bendición "urbi et orbi".


"Cantemus Domino: gloriose enim magnificatus est".
"Cantaré al Señor, sublime es su victoria" (Liturgia de las Horas, Pascua, Oficio de Lecturas, Ant. 1).
Queridos hermanos y hermanas:
Os anuncio la Pascua con estas palabras de la Liturgia, que evocan el antiquísimo himno de alabanza de los israelitas después del paso del Mar Rojo. El libro del Éxodo (cf. 15, 19-21) narra cómo, al atravesar el mar a pie enjuto y ver a los egipcios ahogados por las aguas, Miriam, la hermana de Moisés y de Aarón, y las demás mujeres danzaron entonando este canto de júbilo: "Cantaré al Señor, sublime es su victoria, / caballos y carros ha arrojado en el mar". Los cristianos repiten en todo el mundo este canto en la Vigilia pascual, y explican su significado en una oración especial de la misma; es una oración que ahora, bajo la plena luz de la resurrección, hacemos nuestra con alegría: "También ahora, Señor, vemos brillar tus antiguas maravillas, y lo mismo que en otro tiempo manifestabas tu poder al librar a un solo pueblo de la persecución del faraón, hoy aseguras la salvación de todas las naciones, haciéndolas renacer por las aguas del bautismo. Te pedimos que los hombres del mundo entero lleguen a ser hijos de Abraham y miembros del nuevo Israel".
El Evangelio nos ha revelado el cumplimiento de las figuras antiguas: Jesucristo, con su muerte y resurrección, ha liberado al hombre de aquella esclavitud radical que es el pecado, abriéndole el camino hacia la verdadera Tierra prometida, el Reino de Dios, Reino universal de justicia, de amor y de paz. Este "éxodo" se cumple ante todo dentro del hombre mismo, y consiste en un nuevo nacimiento en el Espíritu Santo, fruto del Bautismo que Cristo nos ha dado precisamente en el misterio pascual. El hombre viejo deja el puesto al hombre nuevo; la vida anterior queda atrás, se puede caminar en una vida nueva (cf. Rm 6,4). Pero, el "éxodo" espiritual es fuente de una liberación integral, capaz de renovar cualquier dimensión humana, personal y social.
Sí, hermanos, la Pascua es la verdadera salvación de la humanidad. Si Cristo, el Cordero de Dios, no hubiera derramado su Sangre por nosotros, no tendríamos ninguna esperanza, la muerte sería inevitablemente nuestro destino y el del mundo entero. Pero la Pascua ha invertido la tendencia: la resurrección de Cristo es una nueva creación, como un injerto capaz de regenerar toda la planta. Es un acontecimiento que ha modificado profundamente la orientación de la historia, inclinándola de una vez por todas en la dirección del bien, de la vida y del perdón. ¡Somos libres, estamos salvados! Por eso, desde lo profundo del corazón exultamos: "Cantemos al Señor, sublime es su victoria".
El pueblo cristiano, nacido de las aguas del Bautismo, está llamado a dar testimonio en todo el mundo de esta salvación, a llevar a todos el fruto de la Pascua, que consiste en una vida nueva, liberada del pecado y restaurada en su belleza originaria, en su bondad y verdad. A lo largo de dos mil años, los cristianos, especialmente los santos, han fecundado continuamente la historia con la experiencia viva de la Pascua. La Iglesia es el pueblo del éxodo, porque constantemente vive el misterio pascual difundiendo su fuerza renovadora siempre y en todas partes. También hoy la humanidad necesita un "éxodo", que consista no sólo en retoques superficiales, sino en una conversión espiritual y moral. Necesita la salvación del Evangelio para salir de una crisis profunda y que, por consiguiente, pide cambios profundos, comenzando por las conciencias.
Le pido al Señor Jesús que en Medio Oriente, y en particular en la Tierra santificada con su muerte y resurrección, los Pueblos lleven a cabo un "éxodo" verdadero y definitivo de la guerra y la violencia a la paz y la concordia. Que el Resucitado se dirija a las comunidades cristianas que sufren y son probadas, especialmente en Iraq, dirigiéndoles las palabras de consuelo y de ánimo con que saludó a los Apóstoles en el Cenáculo: "Paz a vosotros" (Jn 20,21).
Que la Pascua de Cristo represente, para aquellos Países Latinoamericanos y del Caribe que sufren un peligroso recrudecimiento de los crímenes relacionados con el narcotráfico, la victoria de la convivencia pacífica y del respeto del bien común. Que la querida población de Haití, devastada por la terrible tragedia del terremoto, lleve a cabo su "éxodo" del luto y la desesperación a una nueva esperanza, con la ayuda de la solidaridad internacional. Que los amados ciudadanos chilenos, asolados por otra grave catástrofe, afronten con tenacidad, y sostenidos por la fe, los trabajos de reconstrucción.
Que se ponga fin, con la fuerza de Jesús resucitado, a los conflictos que siguen provocando en África destrucción y sufrimiento, y se alcance la paz y la reconciliación imprescindibles para el desarrollo. De modo particular, confío al Señor el futuro de la República Democrática del Congo, de Guinea y de Nigeria.
Que el Resucitado sostenga a los cristianos que, como en Pakistán, sufren persecución e incluso la muerte por su fe. Que Él conceda la fuerza para emprender caminos de diálogo y de convivencia serena a los Países afligidos por el terrorismo y las discriminaciones sociales o religiosas. Que la Pascua de Cristo traiga luz y fortaleza a los responsables de todas las Naciones, para que la actividad económica y financiera se rija finalmente por criterios de verdad, de justicia y de ayuda fraterna. Que la potencia salvadora de la resurrección de Cristo colme a toda la humanidad, para que superando las múltiples y trágicas expresiones de una "cultura de la muerte" que se va difundiendo, pueda construir un futuro de amor y de verdad, en el que toda vida humana sea respetada y acogida.
Queridos hermanos y hermanas. La Pascua no consiste en magia alguna. De la misma manera que el pueblo judío se encontró con el desierto, más allá del Mar Rojo, así también la Iglesia, después de la Resurrección, se encuentra con los gozos y esperanzas, los dolores y angustias de la historia. Y, sin embargo, esta historia ha cambiado, ha sido marcada por una alianza nueva y eterna, está realmente abierta al futuro. Por eso, salvados en esperanza, proseguimos nuestra peregrinación llevando en el corazón el canto antiguo y siempre nuevo: "Cantaré al Señor, sublime es su victoria".
[Traducción distribuida por la Santa Sede
© Libreria Editrice Vaticana]